Miércoles, 19 de julio de 2006
El toque de Cristo
Léase Marcos 1.40-45
Movido a compasión, Jesús extendió la mano y tocó al hombre.
-Marcos 1.41 (NVI)
¿Qué sintieron los leprosos cuando Jesús puso sus manos sobre ellos para ofrecerles sanidad? ¿Cómo sería sentir la cálidez de un toque humano, después de soportar las miradas de personas que pasaban y se alejaban rápidamente?
Yo me siento como me imagino que los leprosos se sintieron. Por años he padecido de una condición en la piel, y estoy muy consciente de las miradas y murmuraciones a mis espaldas. A veces me pregunto si las personas pueden ver más allá de mi apariencia externa.
Mientras otros pueden ver sólo la apariencia, Jesucristo ve lo que otras personas no pueden ver. Él mira el corazón. A través de Jesucristo, llegamos a saber que somos amados aunque algunos de nosotros pensemos que no podemos serlo.
Mientras estuvo en el mundo, Jesús tuvo cuidado de cada persona, desde el enfermo y el marginado por la sociedad, hasta quienes eran considerados pecadores conocidos. No importa qué obstáculos llenen nuestra senda, Jesucristo va con nosotros, cuidándonos y amándonos. Jesucristo nos deja saber, a través del toque de su presencia, que nunca estamos solos.
Sr. Willard Stringham (Kansas, EUA)
Oración:
Oh Dios, gracias por amarnos sin condiciones. Ayúdanos a amar a otras personas, así como tú amas. Amén.
|
PENSAMIENTO PARA EL DÍA
Jesucristo nos ama a cada uno/a de nosotros/as tal como somos.
|
OREMOS:
Por quienes tienen enfermedades desfigurantes.